Entrevista a Reinaldo Prendes

Entrevista a Reinaldo Prendes

Reinaldo Prendes, es uno de los fundadores del parapentismo en Cuba que aún están en activo. Para conocer más sobre este piloto cubano, hacemos esta entrevista.

Urribarres: Sabemos que tienes una formación básica como piloto de academia donde lograste pilotar Jet de combate. Ahora bien, ¿los deportes aéreos llegaron a ti antes o después de haber pasado la academia de vuelo?

Prendes: Mis comienzos en los deportes aéreos fueron en el año 1983 con el paracaidismo deportivo. Cuando viajé a la Unión Soviética en el año 1985 a pasar la academia de vuelo, ya tenía como 70 saltos.

Urribarres. Y ¿como comienzas en el ala delta?

Prendes: El ala delta llegó a Cuba en el año 1987, pero no fue hasta el año 1988 que tuve la oportunidad de comenzar a practicar este deporte. Lo hice bajo la tutela de 3 instructores certificados por especialistas rusos. En ese tiempo éramos muy pocos pilotos y si mal no recuerdo solo se realizó un campeonato nacional de ese deporte en el año 1987. En La Isla de la Juventud hicimos un campeonato y obtuve 3r lugar general.

En ala delta realicé muchos vuelos interesantes, pero sobre todo recuerdo uno específico donde estuve perdido por más de una hora dentro de unas nubes. Realicé varios esfuerzos por salir de esa nube hasta que hice una barrena profunda que no se si duró varios segundos o minutos.

La barrena me sacó de la nube pero para mi sorpresa, estaba sobre el mar alejado de la costa por más de 3 Km. Por suerte el planeo me dio para llegar a tierra y aterrizar en nuestra zona oficial de aterrizaje. Ese vuelo duró en total más de 3 horas y me dejó casi sin fuerzas, por lo que me caí de rodillas. Allí me auxiliaron 2 colegas que estaban muy preocupados pues habían estado pendientes de mi situación. En el ala delta acumulé más de 100 horas de vuelo.

Urribarres: Un hecho anecdótico que pocos conocen es que en la década de los 80 del pasado siglo a la misma vez que en el mundo habían paracaidistas experimentando con sus equipos desde algunas lomas, lo que luego se convirtió en el parapentismo, tú y tus colegas de aquel entonces también lo estaban haciendo aquí en Cuba con paracaídas. Cuéntanos algo de eso.

Prendes: Así mismo fue. La idea se nos ocurrió a mediados de 1989, cuando  estuvimos varios meses sin poder realizar saltos en paracaídas porque no había avión para ello. Entonces un grupo de paracaidistas decidimos probar volar con los mismos paracaídas cuadrados con que saltábamos. Al principio era un modo de entretenimiento, pero pronto pasó a ser un vicio para nosotros.

Salíamos para las lomas a “volar” con paracaídas cada vez que teníamos una oportunidad. Primero usábamos los ParaFoil, luego usamos paracaídas de baja, a los cuales les quitábamos todo aquello que estorbaba para el vuelo y que constituía peso. Éramos un grupo de 6 o 7 y nos turnábamos los equipos para volar. Si se quería volar más de una vez, había que volver a subir la loma.

Al principio solo hacíamos vuelos de descensos. Luego, combinando lo aprendido del paracaidismo con lo del ala delta, fuimos perfeccionando las técnicas  de despegue y vuelo. Pronto comprendimos que para poder volar con paracaídas necesitábamos más fuerza de viento que con ala delta, y fue sí como uno de nosotros logró permanecer en vuelo por 40 minutos.

No obstante, una vez el viento estaba muy fuerte y arrastró hacia atrás a nuestro amigo Arzuaga, que con un RL 12 se fue a sotavento y se accidentó, quedando en coma por varios días. Aunque se recupero al cabo de mas de un año, lo dejo incapacitado de por vida para la practica de los deportes aéreos.

Urribarres: Y cuando comienzas a volar parapentes de verdad

Bueno, primero se me dio un hecho excepcional. Ocurrió en los últimos días de diciembre del año 1994. Resulta que yo me preparaba para viajar hacia La Habana a pasar el fin de año con mi familia, cuando se me apareció en la casa el instructor de Ala Delta Juan Santana y me dijo que en la Isla había un piloto de parapente español interesado en compartir vuelo con nosotros.

No lo pensé dos veces y aborté mi viaje a la capital para ir al encuentro de aquel piloto. Ni más está decirte que eso molestó mucho a mi familia, pero en ese momento yo no quería perderme la oportunidad de ver un parapente de verdad.

Fuimos varios curiosos a ver ese aparato. Se trataba de un P-40. Salimos a volar el mismo 31 de diciembre. Primero el español despegó sin contratiempos y voló un rato. Luego hizo un Top-Landing y me preguntó si yo quería volar. Por su puesto que acepté la propuesta.

Luego de una breve clase teórica despegué. Ya en vuelo me sentí raro al notar la gran diferencia entre nuestros paracaídas y un parapente de verdad. Mi vuelo duró casi una hora y aterricé muy suave al pie de la loma.

A finales de 1995 viaja a La Habana el piloto de Parapente Bacterio el cual traía consigo lo que seria la primera donación de varios equipos y material de vuelo, era un promedio de 10 Parapentes con sus sillas, cascos, botas, material de reparación, etc. Gracias a esa donación se fundan los clubs de Guantánamo y el de la Isla de la Juventud, convirtiéndose en provincias pioneras de este deporte en Cuba. Dos de estos parapetes van a parar a la Isla de la Juventud, por manos de la paracaidista Dalia Bejerano. Eran un Silver Ghost, creo era de Ailes de K y el otro se llamaba Alien 25, este último no recuerdo quién lo fabricaba.

En la Isla me designan al frente del Club. Comencé rápidamente a preparar al primer grupo de pilotos de parapente de ese municipio especial. Por aquel entonces teníamos muy escasos conocimientos de esta modalidad a excepción de mi única hora de vuelo. Nos ayudó mucho alguna literatura que nos llegó también.

En el 1997 nos llegó un parapente biplaza un Hilite 31 de la Apco,  y lo probamos el 7 de Mayo de ese mismo año con Neider que fué como pasajero en lo que seria el primer vuelo Biplaza realizado por dos cubanos en Cuba.

Hoy te puedo decir que el parapente es una de las modalidades de deportes aéreos que más he practicado a parte del ULM, donde acumulé más horas de vuelo que en todas las demás. He realizado vuelos buenos, interesantes, malos, regulares etc. pero me sigue gustando mucho.

Urribarres: Fuiste uno de nuestros primeros campeones nacionales de parapente. Hoy muestras un elevadísimo nivel técnico y vuelas alas de alto rendimiento. Ahora bien, pese a que participas en Campeonatos Nacionales no se te ve metido en la competencia. Más bien vuelas de aquí para allá y no compites.  Explícales eso a nuestros lectores.

Prendes: Considero que mis resultados deportivos en el parapente han sido aceptables. Fui campeón nacional 3 veces, año 1999, 2000 y 2001. También gané otras competencias en la isla.

Luego pasé a trabajar profesionalmente en los ULM y me alejé del parapente por varios años. Luego de regresar al parapente me asombró mucho ver el gran progreso que se había alcanzado en esta modalidad, así como el desarrollo de nuevos pilotos.

A mí siempre me gustó volar velas de competición, y aunque en años anteriores obtuve buenos resultados competitivos, hoy hago un vuelo más conservador. Me sigue gustando participar en  las diferentes competencias que organiza nuestra FCVL sean competitivos o no. Sociabilizo con los demás pilotos del país y me mantengo actualizado. En esos eventos trato de hacer algunas balizas pero no más. Creo que más bien compito conmigo mismo.

Hoy en día, hay en Cuba muy buenos pilotos jóvenes con un elevado nivel de vuelo y que tiran muy fuerte en las competiciones en busca de buenos lugares. A ellos les toca. Mi etapa como competidor buscando un puesto en el podio ya pasó.

Urribarres: Has trabajado profesionalmente en Cuba y el extranjero como piloto de paramotor, ultraligero y parapente. También presidiste por un tiempo la Federación Cubana de Vuelo Libre. Ahora cuales son tus metas inmediatas y futuras.

Prendes: Actualmente dirijo un Club de parapente que organicé en el 2011, en Ciego de Ávila donde actualmente vivo. Me dedico a la formación de noveles pilotos. Para mi satisfacción, algunos de ellos ya han alcanzado la categoría de competidores y participan activamente en nuestros Campeonatos Nacionales.

En mis planes futuros está el poder lograr trabajar de nuevo profesionalmente en esta rama.

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